/ / ¿Las redes sociales son humo? Likes no salvan vidas…

¿Las redes sociales son humo? Likes no salvan vidas…

con 9 comentarios

A raíz de las nuevas campañas de Médicos sin fronteras o Unicef, en las que el lema o eslogan es “Likes no salvan vidas” he querido reflexionar sobre todo este mundo online que nos envuelve, los social media y la comunicación en la era 2.0.

Y es que en estas dos campañas la referencia principal es que por muchos seguidores que la ONG tenga en facebook o Twitter, por muchos likes o viralización que le den a una campaña determinada, sin donaciones no se consigue  nada. Cierto.  Pero con matices.
 
Cierto porque….
Nos llenamos la boca de buenas intenciones, sobre la colaboración y la solidaridad que se extiende por el mundo, y la facilidad que los nuevos canales de comunicación nos han dado para hacer llegar la información de forma más rápida a muchas personas. Llenamos nuestros muros de Facebook de buenas intenciones, de causas solidarias. Tuiteamos en apoyo a víctimas de situaciones difíciles y escribimos sobre buenas causas.
¿Pero realmente estas buenas causas lo son en la práctica? ¿De verdad las entidades, ONGs o proyectos sociales se están viendo beneficiados por la comunicación 2.0?
redes-sociales-son-humo
Viendo estos vídeos y campañas está claro que no.  ¿Qué falla? La respuesta no la sé, pero se me ocurren muchas situaciones personales que impiden poder dar un céntimo a buenas causas cuando el problema es llegar a mitad de mes. Pero no, tampoco voy a caer en ese tipo de excusas.
 Desde mi punto de vista, si el objetivo de hacer campañas a través de redes sociales es conseguir dinero de particulares para causas solidarias (o vender en el caso de las empresas) creo que vamos por mal camino. Entonces sí, las redes sociales son humo, y la solidaridad es simbólica y no real.
Si vemos las redes sociales como meros canales de propagación de la información, para dar a conocer las situaciones, o hacer visibles los proyectos o trabajos sociales que se realizan, quizás por ahí algo más se puede hacer. Sin marcarse objetivos económicos, por lo menos, a corto plazo.
Creo que marcarse estos objetivos económicos sin tener nada más en cuenta es querer alcanzar una utopía… y hay que empezar a caminar antes de querer correr.  El apoyo moral” que se puede dar de forma simbólica en redes sociales no salvará a los niños, pero quizás dará a conocer realidades que no se conocían a través de otros medios. Y si con esto no nos quedamos satisfechos al principio, quizás es que hemos puesto en los social media una responsabilidad que no les corresponde.
 
 
Matizando (Con todos mis respetos)
Además, desde  mi humilde opinión, quizás este tipo de campañas que he mencionado al principio  no son la mejor forma de hacer las cosas.  Estos vídeos me los tomo como un castigo, como aquellos anuncios de navidad en los que te enseñan que hay niños que no tienen para comer y debes apadrinar uno. Sí, o sí.
En mi opinión la mejor manera de apelar a la conciencia es desde el positivismo, mostrando las buenas acciones que se pueden hacer, y la posibilidad de mejora de determinadas situaciones; apelar a la esperanza, en definitiva.
Quizás puede funcionar más un “Mira lo que puedes hacer tú como voluntario/a, o mira lo que hacemos con tus donaciones: Fulanito ha ido al colegio, tantos niños han podido salvar sus vidas …. Mira lo que hemos conseguido con tu apoyo “  que no apelar a lo malos que somos por no donar dinero.
Ya hace tiempo que conocemos según que realidades, ya se nos ha revuelto el estómago muchas veces… Puede que sea hora de empezar a apelar a la esperanza y dejar de culpabilizar y señalar con el dedo.
Cuando estaba como trabajadora social en un centro de personas sin hogar lo que me animaba a seguir cuando estaba decaída no era ver a “pobres personas” en situaciones de decadencia indescriptibles, sino ver que al menos, una de ellas, fue capaz de salir de la calle, de sus problemas de adicción y volver a ser “persona”.
La esperanza llama a la esperanza….
Siguiendo Esther Maderuelo:

Formada en comunicación corporativa y online. Me fascina ver cómo las redes sociales y las nuevas tecnologías están cambiando nuestra forma de aprender, educar, transmitir o contactar.

9 Comentarios

  1. lunammoreno
    | Responder

    Fantástico Esther!! Totalmente de acuerdo contigo.
    Suscribo palabra por palabra lo que dices. Sobre todo la conclusión final. “La esperanza llama a la esperanza” es una gran frase con mucha razón. Los mensajes optimistas funcionan mejor que aquellos de culpabilidad y lástima.
    El debate puede dar para mucho porque la comunicación en las ONG y otras asociaciones sin ánimo de lucro funciona algo diferente al marketing puro y duro de las empresas.
    Sin duda el spot de Unicef busca la viralidad y dar que hablar. La notoriedad de UNICEF busca subir en las redes sociales, pero la pregunta es ¿Conseguirán más donaciones con ese spot?

    Un saludo y felicidades!

  2. Tienes razón, y las ONGs funcionan (o deberían) hacerlo de forma diferente al marketing empresarial. Otro de los problemas con los que se encuentran es que por mala praxis de algunas existe un cierto recelo en relación a las donaciones, y me consta que la falta de transparencia es uno de los aspectos en los que más intentan trabajar. Ese trabajo con la transparencia no debería hacerse sólo a nivel de entidades sociales, pero ese es otro tema que también daría mucho que hablar. ¿Conseguirán más donaciones por esta vía? Posiblemente…. quién sabe. Si es así, está claro que su objetivo lo habrán cumplido, pero mi opinión creo que seguirá siendo la mísma. La culpa también mueve montañas, pero hacerlo desde la esperanza deja mejor sabor de boca. Muchas gracias por tu aportación!

  3. Pues justo como voy a comenzar un taller e-learning sobre storytelling he tenido que ver el lado más manipulador de la técnica y el lado más transformador. las herramientas de comunicación son neutras, la cuestión es con que intencionalidad las utilizamos. Por otro lado, la cuestión de como se comunica la solidaridad esta bien documentado, se trata de no sucumbir a la manipulación facil y poner a beneficiarios silentes y necesitados de un personaje salvador.

    • Qué bien descrito, María Mercedes: “No sucumbir a la manipulación fácil y poner a beneficiarios necesitados de un salvador” es exactamente lo que pretendía explicar en el texto. Y lo que dices sobre la intencionalidad en la comunicación es la clave. No creo que las ONGs que menciono lo hayan hecho sin intencionalidad alguna.
      El artículo que has compartido en Google+ sobre el storytellig es estupendo y está muy bien explicado:
      http://www.captacionfondosongs.com/2013/05/storytelling-digital-como-herramienta.html

  4. Hola Esther.
    Muy interesante reflexión!
    Es cierto esto de que tanto hacer hincapié en la parte negativa, en el dolor, en como sufre el otro, hace (por mala fortuna) que en cierta forma te inmunices y que cada vez te afecten menos estas cosas. En mi caso particular, los Mails cadena o publicaciones de este tipo (en las RRSS) ya no están teniendo el efecto en mi que quizás ellos busquen, es mas muchas veces ni los abro o paso de largo.
    Es tiempo como tú sugieres de cambiar esta mentalidad y que se orienten hacia el lado positivo del Trabajo social, yo también pienso que conseguirán mejores resultados.
    Un saludo.

  5. Gracias por tu comentario, José. Lo de inmunizarnos o “normalizar situaciones” es, por desgracia, algo real. Así que veo que estamos de acuerdo; el positivismo y apelar a la esperanza es un buen camino a tomar. Gracias por tu comentario y por compartir el post!

  6. Yo también estoy de acuerdo con que una visión positiva anima mucho más a colaborar. También es cierto que el bombardeo de peticiones es tan intenso que uno se siente completamente incapaz de aportar ninguna ayuda significativa, con lo que se entra en un pensamiento del tipo “total, no va a servir de nada”. Más aun cuando es sabido que muchas ONGs actúan como auténticas empresas fagocitando buena parte de las aportaciones para su propia organización.
    Por eso creo que lo mejor es centrarse en una o dos colaboraciones e implicarse tanto como sea posible.
    Lo de trabajadora social en un centro de indigentes debe ser para haberlo vivido. Lo más cerca que he estado yo ha sido como formador de toxicómanos en rehabilitación, donde viví situaciones bastante desesperanzadoras.
    Un saludo.

  7. Me alegro que seamos tantos con esa visión positiva. En relación a lo que mencionas sobre las aportaciones a las ONGs, sí que es cierto que muchos de los ingresos han de destinarse a su organización, pero quizás eso es inevitable, pues en ellas trabajan personas, y es necesario el dinero para pagar sueldos, mantenimiento, etc. El problema es cuando, como bien dices, actúan como empresas, y su fin social pasa a un segundo plano, aún estando obligadas a reinvertir beneficios en la propia organización.
    En relación a tu experiencia como formador de personas toxicómanas, te entiendo perfectamente. Otro de los ámbitos que toqué como trabajadora social fue ese, y las situaciones desesperanzadoras eran muchas. Pero como menciono al final del post, en los peores momentos, lo que me animaba a seguir era ver que alguna o algunas de las personas con las que trabajaba conseguían resurgir, rehabilitarse y volver a creer en ellas mismas, que al fin y al cabo, muchas veces ese era el paso más duro… Muchas gracias por tu comentario, por tu visión positiva y por leer los posts 😉

  8. […] describí que mostrar el sufrimiento ajeno en campañas para movilizar o captar donaciones y ayudas no me parece acertada, y creo que la mejor manera de apelar a la […]

Deja un comentario

Sígueme en Feedly