/ / Cuando la realidad supera a la dignidad

Cuando la realidad supera a la dignidad

con No hay comentarios

Otra gran donación de Amancio Ortega a la sanidad pública. Y esta vez no sólo han llovido criticas. Su acto de Responsabilidad Social Corporativa se ha visto paralizado porque una asociación de sanitarios de Aragón ha renunciado a la donación.

El titular en sí ya es muy llamativo. Escandaloso y creo que hasta intencionado. Pero real. Tristemente real.

¿Quién en su sano juicio puede rechazar algo así? Sinceramente, no lo sé.

Y es que si me lo hubieran preguntado hace 20 años quizás yo también hubiera dicho que nada de aceptar “limosna”, que aceptando estamos vendidos, que el estado es el que tiene que garantizar recursos para la sanidad, y que la dignidad bla bla bla….

Hoy en día, y no por madurez, sino por #estarhastalasnarices me lleva irremediablemente a pensar:

Coge el dinero y corre, vete…. Y después, si quieres, te quejas, denuncias o te manifiestas:

. Manifiéstate por un gobierno que no destina presupuesto a necesidades tan básicas como la sanidad (entre otras).

. Denuncia a un gobierno al que quizás y presuntamente no le interesa hacer un reajuste a nivel fiscal para que las grandes empresas paguen más impuestos de los que pagan.

. Te quejas también si quieres o denuncias a empresarios que saben jugar muy bien su papel de buen samaritano mientras…. bla bla bla

Te quejas y denuncias lo que te dé la gana, pero oye, que el dinerito ya está a buen recaudo, utilizado para poder seguir investigando y trabajando en la prevención o cura de enfermedades.

¿Incoherente? Sí, bastante, pero a estas alturas la incoherencia es un mal menor.

 

Y es que dignidad tenemos tod@s, y sí, creo que la beneficencia y la caridad se tendrían que haber extinguido hace años. Pero la realidad es otra. Y mientras sigamos teniendo que enterrar a seres queridos por culpa de enfermedades imparables o incurables es de bien nacido ser agradecido: Aceptar y agradecer acciones de altruismo o caridad no es falta de dignidad, es simplemente aceptar la realidad en la que vivimos. Y cambiarla depende de tod@s. Pero rechazar dinero para la lucha contra el cáncer ¿En serio?

Creo que “defender un sistema sanitario público, universal y redistributivo, contrario a la externalización de servicios” y luchar para conseguirlo no debe estar reñido con aceptar dinero que nuestra realidad actual nos dice que necesitamos. La realidad debe estar por encima de nuestra dignidad. Así lo siento.

Por otro lado, las entidades sociales ya deberían haber aprendido que depender únicamente de subvenciones y acciones de caridad nos salió muy caro en el pasado, y que hay otras formas de financiación y de conseguir beneficios para las causas sociales.

dignidad-realidad

Finalmente, los avances en la lucha contra el cáncer jamás se podrán agradecer a gobiernos que no apuestan por I+D ni destinan los recursos necesarios a la sanidad; tampoco a esporádicas e insignificantes donaciones por parte de millonarios.

Si pienso de corazón en dar las gracias es a las personas dedicadas a la investigación y cura, las que por vocación o causalidad trabajan a diario para encontrar soluciones, curas y métodos de prevención; las que se dedican, con corazón y cabeza, a luchar (de verdad) contra las diferentes enfermedades que están consiguiendo llevarse a quienes no debería irse antes de tiempo.

Las que están cada día al lado de las personas que sufren estas enfermedades; las que se van a casa llorando cuando, un día más, han perdido un paciente. Las que, a pesar de tener que oír las quejas de usuarios descontentos, cada día están al pie del cañón, con la mejor de sus sonrisas, para facilitar la vida (o la muerte) de personas a las que el azar les regaló el peor de los diagnósticos.

Para ellas, y para las que a diario siguen luchando contra el cáncer, la dignidad (y otras cosas insignificantes) pasan a un segundo plano. Porque lo único importante es seguir viviendo.

 

Este texto no está directamente relacionado con el marketing digital, es sólo una reflexión y opinión personal.
Siguiendo Esther Maderuelo:

Formada en comunicación corporativa y online. Me fascina ver cómo las redes sociales y las nuevas tecnologías están cambiando nuestra forma de aprender, educar, transmitir o contactar.

Deja un comentario

Sígueme en Feedly